Una serie de razonados antídotos para la Crisis.

By axtreo

“¡Ay, ay, ay!”…. – resuena por todas partes como extendido lamento de figurantes…
“¡Qué ruina, qué espanto, qué tétrico aspecto el de este año!”… – gime la gente por todos lados…
“¡Apiádate Dios, santo ó villano, de mí miserable existencia, de esta hecatombe apocalíptica que me empuja al desencanto, de este Fin del mundo que no tenía planeado!”…- llora la desdichada población, lacrimógenamente desesperada…

Por eso ahora recuerdo aquello que un viejo profesor alemán proclamaba en sus lecciones sin cesar: “Endureceos, absurdos pigmeos”. Por eso siento como débil fundamento de papel esa vanidosa base en la que hasta hoy os sustentabais, con fanfarria valentía de espíritu de grillo desgraciado. Por eso vuestras súplicas me mueven a risa en vez de a llanto…
Más cuando mi abuelo, quebrado por las llagas del frío, la enfermedad y el hambre prolongados, se torturaba con que daría mañana de comer a sus hijos (sobre todo a ese recién nacido que al poco moriría) en una noche eterna que se repetiría 3.000 veces más (y para hacerse una microscópica idea de lo que supone una cantidad en una descripción, empieza contando: 1, 2, 3….). O cómo mi abuela, en plena adolescencia, veía morir a sus vecinos y a todos los frutos de una tierra yerma en aquella guerra civil que desangró a un país gangrenado de mierdas, tiritando de pánico por los suyos en un pegajoso insomnio traumático. Y si tan terribles espectáculos tomáis por nimios ó inciertos, mirar en los libros de Historia esa foto de un mercado donde se vendían dos cabezas humanas sin que nadie alrededor se escandalizara, ó esas fosas comunes que sembró el nazismo por Europa y Stalin por Siberia, esas antiguas pandemias que asolaron la Edad Media, reduciendo la población a una tercera parte… ¿Cuánta importancia achacas, conociendo esto, a perder tu móvil de última generación, tu Miercedes de 200 caballos ó tu casita en primera línea de playa; a no poder cenar estas navidades caviar y jabugo, cambiando el champán por sidra y las cigalas por panchitos; a tener que darte de baja del Plus ó a tener que viajar a Cuenca en vez de a Cancún?
Por favor. No despreciéis la inteligencia ni la sensibilidad de nadie con quejas de niños consentidos. No os dejéis llevar por esta miopía moderna que hace de una cerilla, un devastador incendio y de un estornudo, una insalvable plaga. Poner talento, ingenio y sonrisa a esta mal llamada ‘crisis’, estúpidos privilegiados, que Occidente no tiene un día y los auténticos necesitados no merecen ser más insultados en este medio de pijos mimados.

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Una respuesta para “Una serie de razonados antídotos para la Crisis.”

  1. Astreo Dice:

    Es que me torro…
    Sorry, blend people….

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